Arkodemuz

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Hombre



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Estado: Desconectado
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Publicado: 23 Sep 2010 1:34 am Título del mensaje: Arkodemuz
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Nombre: Arkodemuz
apodo: Arco
Edad: Desconocida
Raza: Semidragón
Descripción del personaje (física y psicológica): En su forma humana es de cabellos y ojos azulados, de estatura media/alta, esbelto, tez clara. Como dragón tiene un alargado cuerpo como serpiente, oscuras escamas que parecen albergar cientos de sombras dentro de estas, ojos violetas, con afiladas garras en cada pata, un par de cuernos como astas que salen por detrás del craneo así como unos cuantos de menor tamaño mas abajo además todo su cuerpo por la parte superior tiene recubiertas sus escamas por un grueso pelaje oscuro.
Tiene una manera de pensar extraña, puede pasar de ser alguien frío y calculador a alguien que sin el menor problema busca agradar a los demás aunque es raro que esa parte de si salga a primera vista y mas aún que lo demuestre muy abiertamente, generalmnete actuará serio hasta que comience a sentir confianza por alguien y es que vive rotundamente confundido por su pasado y las cosas "extrañas" que en este se dieron hasta confundir por completo su mente y todo lo que creía saber y conocer de repente se esfumó así que en ocasiones le es mas sencillo sentir que los demás pueden ser una amenaza antes que alguien en quien pudiera confiar sin embargo no por ello es malvado, tiene una cálida sonrisa apesar de todo y no gusta mucho de los conflictos pero naturalmente de sentirse amenazado no dudará en defenderse o en hacerlo por alguien que le importe, siente un enorme vacío por dentro como si le hubieran arrebatado algo importante así que usualmente se la pasa viajando con la esperanza de encontrar aquello que le llene.
Historia del personaje: Hace mucho tiempo un mundo entero fue arrasado, uno el cual vivía solamente bajo la falsa esperanza de que la oscuridad no existía pues todo en este resultaba un auténtico paraíso en comparación con otros sitios sin embargo nada es ara siempre y algún día así mismo tenía que llegar un verdadero orden a ese sitio por lo que la manera tan desequilibrada en que las cosas estaban resultó en su total final, destruido y borrado de la historia solamente quedó resguardada una pequeña chispa de vitalidad que al mismo tiempo era lo único que resguardó ese lugar durante tanto tiempo volviendo después a ser lo que siempre había sido, una mancha oscura en el firmamento que viajó por todo sitio en busca de un destino que venía persiguiendo desde hacía varios siglos atras sin embargo siempre era acechado por un cazador silencioso que le mantenía vigilado y así pues cada que chocaban ese par de fuerzas alguien tenía que detenerlas hasta que llegó un momento en que decidió ponerles fin para siempre pero al no conseguirlo les separó para toda la eternidad. Un par de criaturas nacieron de esas fuerzas opuestas y una de las mismas albergaba una bondad infinita y una luz tan brillante como nunca nadie terminaría de agradecer mientras su contraparte era un ser demoniaco inspirado en la esencia perfecta de la destrucción, perversoo como ningún otro hasta que ambos fueron separados y sellados en sus respectivos cuerpos lo cual invirtió de cierto modo la pesonalidad de ambas criaturas y dio como resultado una nueva vida para los dos.
Alguna vez un ser inescrupuloso terminó convertido en una noble criatura así como sumamente pacífico, un dragón que ocultaba en sus adentros la mas perversa manifestación de oscuridad que jamás se halla visto antes, ese mismo sentir le hizo aislarse luego de que su mundo, su hogar fue destruido llevándolo hacia nuevas tierras y una nueva vida la cual aún le tenían preparadas varias sorpresas. En un principio le costó mucho adaptarse, hacerse a la idea de que ya no estaba en su mundo y ahora habría de vivir en estas nuevas tierras donde no conocía a nadie y donde sabía que estaría por mucho tiempo y su primer y único pensamiento era que permanecería siempre solo, sin nadie realmente que lo acompañase por lo que constantemente maldecía su propia suerte pero esta estaba apunto de cambiar para siempre.
El nuevo dragón aparecido en esas tierras había olvidado la mayor parte de los hechos ocurridos en el pasado, no recordaba su perversa procedencia a gran escala solo conservó en su interior los recuerdos mas "básicos" por así llamarlo y por el temor a que alguien lo reconociera si daba su verdadero nombre así como su apariencia se miró tan distinta de igual manera decidió portar otra personalidad cambiando su nombre original Arkodemuz por el de Arco simplemente. Pasado un tiempo le comenzó a dar por explorar esas tierras en busca de algunas respuestas y quizás alguien que fuese al menos medianamente similar a su persona, se sentía a pesar de saber que había mas dragones en ese mundo alguien totalmente distinto, ajeno a todos los demás por su curiosa forma y así pasó meses, quizá años buscando pistas pero nada que satisfaciera sus inquietudes realmente, todo parecía cada vez mas confuso hasta que un día su vida cambió para siempre de un modo sorprendente que él jamás hubiera querido olvidar.
En uno de sus tantos viajes terminó conociendo a álguien, una bella hada bastante peculiar con la cual entabló una buena amistad rápidamente y sin saber cuando o de que manera exactamente ese sentimiento de cariño comenzó a dar paso a algo mas y mas fuerte cada vez, entre mas tiempo pasaba junto a ella mas feliz se sentía pues sin duda ahora no se sentía tan solo como en un principio que había llegado a ese mundo, su mayor prioridad había sido buscar a otros como él y curioso fue el destino en ponerla a ella en su camino que de igual manera buscaba a otros con sus mismas caracterizticas y es que ella en parte era no solo una hada sino un ángel también cosa que a él le pareció bastante curiosa desde un principio y le llamó la atención de sobremanera al grado de interesarle conocerla mas y mas a fondo.
Al tiempo que pasaban juntos se le fueron sumando varios acontecimientos que sin duda no hicieron otra cosa que darles mayores razones para quedarse juntos hasta el grado de que ocurrió lo que en un futuro sería tanto su felicidad como su ruina. El cariño que crecía entre ambos no dejaba espacio para dudas y cada que sus miradas se cruzaban estaba mas que claro que una serie de sentimientos nuevos se perfilaban en los adentros de ambos pero no fue hasta un día, cuando él decidió dejar que ella conociera una parte de si que para él mismo era desconocida hasta entonces que esos sentimientos alcanzaron su máximo esplendor, llegó un momento en que el le tuvo tanta confianza que decidió mostrarle una apariencia mas humana tratando de entablar una cierta similitud con ella, los resultados fueron sorprendentes y mas aún la reacción que todo aquello desató. Había nacido un gusto, un placer y un amor entre ambos que solamente el contrario podía producir en sus adentros y este solamente fue creciendo conformemas tiempo pasaban juntos al grado de que un día inclusive se dieron a la promesa de no separarse jamás pero como ese dragón ya lo había comprobado, la felicidad no puede durar para siempre y eres de esperar que toda la oscuridad que tenía latente en su interior algún día despertara y fuetal la influencia que esta lograba tener sobre su cuerpo y sus acciones que llegó a un acuerdo con esa parte oscura dentro de si, uno con el cual habría de salvar su vida y a la vez estaba dando su palabra de que destruiría a quien venía persiguiendo a esa oscuridad encerrada en su interior, un nuevo cambio se dio y así mismo un viejo dragón nació a travez de uno nuevo que aceptó la carga con tal de dejar de ser víctima de los abusos de su parte mas oscura.
Las cosas pese a sus temores parecieron luego de eso transcurrir con bastante normalidad y de hecho aún conservaba quizá no la misma apariencia pero si la consciencia y los sentimientos hacia su amada y decidió volver con ella una vez mas, luego de una verdadera odisea de acontecimientos las cosas apuntaban realmente bien para ambos que al final de todo lograron finalmente lo que tanto habían deseado, estaban juntos y eso mejoraba en gran medida todo el esfuerzo que tuvieron que hacer para conseguirlo y así un par de años fueron pasando, vivían en un hermoso castillo cerca del sitio donde se conocieron y sin duda la felicidad que les embargaba así como el amor que sentían era algo único. El transcurrir de algunos años inclusive les dio aún mas felicidad que nunca y es que un día llegó a sus vidas alguien mas que habría de acompañarles para iluminar sus vidas, desde hacia tiempo habían hecho una buena amistad con varias criaturas a quienes consideraban como su familia pero bueno, tenían la ilusión de formar su propia familia y así fue en el momento en que su hijo nació y no podían ser mas felices que en ese momento pues no cabía duda de que cada vez la vida parecía estarles sonriendo, de haber estado solos tanto tiempo tanto ella como él ahora estaban casados e incluso tenían un hijo ya no había mas que pudiesen pedir pues sentían que su felicidad estaba completa o eso creyeron por lo menos en ese entonces.
Haciendo amistad con otro dragón pronto se dieron cuenta de que inclusive a su hijo parecía agradarle algoo que ellos por supuesto no veían como nada malo tanto así que disfrutaban cuando los visitaba sin embargo deberían haber recordado que la felicidad no existe si se deja de lado en su totalidad la tristesa y es que cuando se intenta hacer aquello, esta llega de golpe y eso fue justamente lo que les ocurrió. Una noche todo parecía tranquilo, ella estaba dormida en su habitación pero el no pudo dormir al sentirse misteriosamente inquieto así que decidió salir a dar un paseo bajo la luz de la luna como era su costumbre y en ese momento algo terrible sucedió, algo que no había pasado hacía algunos años ya y es que de nuevo comenzó a ser poseido por su ser mas perverso al grado de casi hacerle perder la razón, un dragón con una mente tan inestable no cabía duda, era un peligro latente aquello en todo sentido y no conforme con eso simplemente, la oscuridad que albergaba en su interior cansada de esperar escapó de su cuerpo dejándolo casi sin vida al separarse de su propio ser, tomando la apariencia propia Arkodemuz que era el nombre de ese dragón perverso creado en el inicio destruyó casi todo el castillo y no conforme con solo eso arrebató al niño de los brazos de su madre lloevándolo lejos de su lado, en cuanto Arco llegó ayudado por el dragón que habían conocido anteriormente y que por fortuna lo encontró, miró a su esposa y su reacción realmente estaba entre la ira y la preocupación, pidiéndole le contara lo ocurrido se enteró de que su contraparte había raptado a su hijo así que en un último arrebato de ira desencadenó todo el poder con el que aún contaba para ir tras ese monstruo que no era otro sino su verdadero ser, siguió el oscuro rastro que su aura dejaba hasta que finalmente lo encontró en un templo alejado y metido en medio del bosque, no tardó mucho en dar con el paradero igualmente de su hijo pero obviamente no permitiría Arkodemuz que simplemente se lo llevara así que toda esa noche hasta la siguiente fue una constante lucha entre ambos dragones, por obvias razones Arco tenía total desventaja frente a su contraparte ya que esta poseía prácticamente la mayor parte de sus poderes y fue casi la caida de Arco de no ser por su compañero que llegó en su ayuda al igual que su esposa y entre los tres trataron de acabar con tan perversa manifestación sin mayores resultados a decir verdad y no era para menos, trataban con una criatura milenaria nacida a partir de la mas pura y diabólica oscuridad la lucha se extendía sin descanzo o cuartel alguno hasta que finalmente vieron una oportunidad, Arco sabía que era arriesgado pero era la única oportunidad que tendrían y mientras los otros lo distraían, él reunió tanto poder como pudo creando un portal que comenzó a absorver a Arkodemuz y a encerrarlo en un enorme monolito hasta que él, en un arranque de desesperación hizo lo mismo que Arco hacía y dejando libre todo el poder con que contaba que en gran medida era el que Arco había juntado a travez de los siglos, cubrió a todo el mundo en una completa oscuridad que no anunciaba nada bueno, las últimas palabras que Arco alcanzó a decir a su amigo fueron que salvara a su hijo y abriéndose paso de todo consiguió hacerlo pero cuando estaba por escapar, fue alcanzado por la magia oscura de Arkodemuz desapareciéndolo por completo y Arco solo pudo mirar como lo mismo sucedía a su esposa y a él finalmente la diferencia que había entre ellos y Arco es que él estaba unido a Arkodemuz y lo único que supo es que este buscaría la manera de vengarse en el futuro de ellos y así fue, borrando la mayoría de los recuerdos de todos los únicos que en su totalidad no pudo desaparecer fueron los de Arco que alguna vez fue él mismo aunque con la separación de ambas pesonalidades y ahora esto terminó atrofiando su mente y haciendo que olvidara a su hijo y a su esposa sabiendo que lo último que hizo fue también castigarla a ella pues borraría sus recuerdos regresandola incuso en su imagen y esencia a los momentos en que apenas se habían conocido y solo eran ellos dos, pero el problema sería que él no podría recordarla ni tampoco a su hijo y ella olvidaría a su hijo pero no a él así que el día que se volvieran a encontrar, el perverso dragón se saciaría sabiendo que no estarían juntos ya de nuevo.
Así fue como toda su vida volvió al comienzo, despertó en una nueva tierra estando y sintiéndose completamente solo aunque a diferencia de la vez anterior no se sentía como en ese momento sino que un enorme vacío se apoderó de su interior, sentía como si hubiese perdido todo en cosa de un instante y le costaba recordar siquiera un poco de lo ocurrido, tenía imagenes borrosas del pasado que no sabía interpretar y solo eran fragmentos que no le decían nada y no solo eso, perdió casi todo su poder dejándole únicamente lo "necesario" para no morir, apenas y podía recordar que él era un dragón pero extrañamente le costaba deaciado transformarse tanto que en veces le hace creer que es mas un sueño que algo real, no es capas de recordar ni siquiera su propio nombre así que haciendo uso de los vagos recuerdos que aún en su interior quedaban siempre hacían referencia a un nombre que aunque no sabía si era el propio era la única pista que tenía, desde ese momento que volvió a despertar se hace llamar de nueva cuenta Arkodemuz aunque ignore por completo que este no es mas que la parte mas oscura de su ser una que ni siquiera habita ya dentro de él sino que ahora habita en un nuevo huesped que ignorándolo por completo esta sumamente relacionado con él.
Al no poder recordar a su esposa menos aún tiene idea de que tenía un hijo el detalle es que este habita ese mismo mundo luego de haber sido criado por su amigo que se unió a una chica humana de ese lugar y por desgracia al no poder conservar recuerdos completos de su antigua vida es posible que nunca llegue a reconocer alguna vez, ha emprendido un nuevo viaje ahora que vuelve a despertar con el único propósito de aclarar sus dudas y esas imagenes que le atormentan tan seguido, ignora por completo la verdad de las cosas por eso este nuevo mundo es una nueva vida para él, alejado del pasado y de esos momentos alegres que alguna vez pasó por eso ahora se siente frustrado, abatido por el constante remordimiento de lo que alguna vez halla sido su pasado y viaja movido únicamente por la espera de algún día saber la verdad tras quien es él y descubrir aquello que le arrebataron y que incoscientemente ahora está buscando.
Habilidades de raza:
*metamorfosis dragónica
*control del fuego
*fuerza inhumana
Foto:
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