Publicado: 26 Jul 2011 1:21 amTítulo del mensaje: El Castillo Ambulante 2
Llevaba un buen rato deslizandome por el oscuro pasillo.
A pesar de la calidez de la habitacion en la que habia estado anteriormente, el exterior era frio, siniestro y oscuro.
En dicho pasillo no podia ver ni la palma de mi mano, si no fuera por la blanca y calida luz que cubria mi cuerpo hubiera probablemente muerto pues no aguanto estar tanto tiempo en las tinieblas.
Fue entonces cuando tuve un extraño presentimiento. Una corazonada.
Sentia una fuerte energia fluir en el piso anterior.
Pero... entonces no estaba totalmente sola en el hermoso y magestuoso castillo blanco.
Presenti criaturas blancas, con una hermosa aura...pero... tambien senti una energia negra, una bestia, o tal vez mas de una, no estaba segura.
Estaba atrapada, debia ver una manera de salir del lugar sin ser vista.
Me deslize, sentandome delicadamente en las frias escaleras, me recargue sobre la dura pared de marmol y frote con bruquedad mi rostro mientras pensaba en un plan.
Fue entonces cuando, a lo lejos distingui una puerta, una puerta habierta y de esa habitacion emanaba una extraña aura, un aura que ya habia conocido antes. Fue entonces cuando pude percibir aquel dulce perfume.
Cerrer mis ojos y medite por un segundo, luego llegaron a mi mente catastroficas imagenes.
Mi corazon estaba helado hasta los huesos.
Entonces senti el agradable perfume mas cerca de mi.
Si me quedaba ahi sentada esperando, me atraparia de nuevo.
No soy una criatura devota de la guerra, ademas soy fina y delicada, debia escapar.
Me puse de pie silenciosamente, respire hondo, acomode bien mi arco y tape el resto de mi cara con la negra capucha.
Solamente un mechon plateado de mi cabello quedaba colgando en las penumbras.
Debia moverme rapido y con la suficiente agilidad para que aquel caballero no sintiera mi presencia.
Pero los nervios me traicionaron de nuevo.
Empeze a retroceder muy lentamente como su un psicopata en seria viniera delante mio.
Y fue entonces cuando resbale a causa de la tan larga capa que llevaba cobijandome. Di un silencioso chichillo y calle mi boca. Me pare con la delicadeza de una dama, me acome mis ropas y deje que pasara el susto.
Entonces segui retrocediendo muy lenta y cuidadosmente, pues tenia que llegar a la habitacion de donde habia salido a recojer mis pertenencias, y talvez saltaria por la ventana que daba directamente con el desgarrodor paisaje del exterior.
Pero... extraños pensamientos llegaron a mi mente de nuevo.
Sin embargo no adverti, que al resbalarme una brillante piedra color escarlata se habia desprendido de mis botas.
Ya estaba a pocas escaleras de la puerta de metal cuando no se que ocurrio.
Me deje caer bruscamente sobre el frio y aspero piso y sin saber porque... una blanca y transparente lagrima rodo por mi mejilla.
Doble mis piernas y recague mi cabeza sobre ellas para no dejar ver, mi rostro enblanquecido.
¿Por que tenia tanta pena?
Miedo... tampoco tenia miedo.
Aunque no es de sorprenderse que mi corazon llore de ese modo.
Mi luz se iva desvaneciendo poco a poco y me parecio que el frio del oscuro pasillo habia aumentado.
_________________
Nombre: Scarlet Sunrise
Raza: Elfo gris
Edad: Desconocida
Habilidades: Auspex, rayo arcano y dominio del arco.
Luego de haber desplegado sus gloriosas alas Dax aquel caballero de platinado cabellos y ojos pacíficos había decidido ver cómo era este lugar al que llamaban La Antártida. De seguro era un lugar frio, y de hecho así lo era. El ángel volaba majestuosamente a una altura prudente. La nieve había estado cayendo con mucha violencia, cual golpeaba y lastimaba como si fueran cristales rotos. Su delicado y masculino rostro. Sus ojos los llevaba bien abiertos mirando cuan criatura bajo su glorioso vuelo alcanzaba a percibir. A lo lejos un grito le llamo la atención, una vampiresa de cabellos castaños se había detenido en seco y había gritado un nombre. Al segundo otro vampiro, había llegado a su lado. Dax arrugo su entrecejo mirando desconcertado, podía ver la oscuridad en el aura de aquel vampiro, no era cualquier vampiro era uno con parte de demonio. Pero en cambio por otro lado el aura que emanaba aquella vampiresa no era tan oscura al parecer, pero no era una criatura pura.
Dax pensaba alejarse e ir hacia otro sitio, pero una ventisca le trajo un aroma, un aroma metálico, desagradable, duro y rasposo. Sangre. De seguro eso le había llamado la atención a esa pareja de vampiros. Pero no se quedaban solos, cerca de ellos había una manada de pequeños lobitos. Rápidamente voló aproximadamente unos 5 kilómetros xD hacia el lugar de la sangre. Los pequeños retoños de lobos aullaban por la muerte, o mejor dicho carnicería que otras criaturas habían dejado. La nieve había sido tapada por una fina capa de más nieve aun, dejándola de un color rosa. Dax bajo desde las alturas y escondió a los pequeños en un lugar seguro y no ser atacados por esos dos vampiros que cada vez estaban más cerca. Trato de ocultar el rastro de los pequeños, y finalmente llegaron. Dax se encontraba de espalda a los recién llegados, su ropa inmaculadamente blanca con detalles rojos en una capa, pantalones negros y camisa blanca desabrochada en los últimos dos botones de su camisa. Cabello no muy corto, pero no muy largo despeinado de manera exquisita. Al voltearse lentamente se da a cara con la primera, la vampiresa. Grandes ojos de color escarlata, rostro pálido, cabellos lacios y de contextura fina, parecía una muñeca de porcelana, bella y frívolamente su aura de vampiresa la acompañaba en su mueca de desagrado. El otro el mitad demonio mitad vampiro, vestido de negro y cara de fuertes rasgos se habían quedado mirándolo algo desconcertados. Una falsa sonrisa se formo en los labios de Dax, e hizo una reverencia.
-Encantado de conocerlos, mi nombre es Dax, al parecer no se encontraron con lo que venían a buscar. Lamento decepcionarlos pero aquí no hay nada que ver…-
Le había dicho en un tono tranquilo, sin más ni menos. Comenzó a dar unas vueltas por el mismo lugar en donde se encontraba.
Yuuki me había tomado desprevenido y me había tirado una bola de nieve mojándome al contacto con mi rostro todo el cabello y obviamente el rostro. Lo había tirado con tanta fuerza que parecía que hasta rabia había puesto en su tiro. Quizás o quizás. Tome la punta de mi chaqueta y me saque todo resto de nieve que me había quedado. Suspire fuertemente decidido a devolverle aquella “travesura” me agache para tomar en mis manos un poco de nieve y formar una gran bola de blancuzca nieve. Pero para cuando me levante Yuuki había salido corriendo como niña de 5 años. Lo que ella no sabía que era un rastreador y la encontraría a donde fuera que se escondiera.
Cerré mis ojos e inspire profundamente sintiendo el aroma de Yuuki en el aire, su aroma había formado como un camino que la perseguía y la delataba, pero no hizo falta mucha concentración para que llegara finalmente a atraparla ya que su grito hizo que abriera mis ojos de manera violenta. Había gritado mi nombre. Rápidamente tire la bola que tenía en mi mano y que se estaba derritiendo por contacto con mi piel. Me seque la mano en el pantalón y fui corriendo a su lado.
Un olor llego a mi nariz adentrándose en mis sentidos y transformarse en deseo de sangre. Logre controlarme al ver como se encontraba Yuuki. Tenía sus ojos color carmesí, abierto y su mandíbula se encontraba tensionada, sus manos apretadas fuertemente. Su rostro más pálido que la misma nieve que nos rodeaba por completo. Yuuki parecía una bestia, nunca la había visto así desde aquella noche de terror para halloween y no es que en esas épocas Yuuki era ella misma, si no que era todo aquello que ella tanto odiaba. En fin, la vampiresa tenía hambre y la sangre la tentaba como aquella roja manzana tentó a Adam. Trate de tantear el brazo de Yuuki para que se tranquilizara, pero fue demasiado lento. Yuuki ya se había echado a correr nuevamente y como corría, parecía estar endemoniada. Y luego el demonio soy yo. Corrió un largo trecho que para ella no fue absolutamente nada. Yo por mi parte iba detrás de ella tratando de alcanzarla. Para cuando la alcance se había detenido en un claro y delante de nosotros había un ángel, de grandes alas y cabellos grisáceos. El olor de la sangre había disminuido considerablemente, pero no por eso nuestros olfatos no podían percibirlo, por el contrario, también se podía sentir el olor de unos 3 o cuatro perros, digo lobos pequeños.
El ángel volteo con una sonrisa en sus labios, una sonrisa torcida como de gusto de que no nos encontráramos con lo que buscábamos, bueno con lo que Yuuki buscaba.-Encantado de conocerlos, mi nombre es Dax, al parecer no se encontraron con lo que venían a buscar. Lamento decepcionarlos pero aquí no hay nada que ver…- al ver que Yuuki no contestaba nada, me puse delante de ella y me presenté ante aquel ángel llamado “Dax”
-Mucho gusto, mi nombre es Kaname y ella es Yuuki. Y no sé de qué nos hablas, no buscábamos nada..-
Le dije mientras sonreía roncamente y alzaba una de mis cejas.
-O quizás tú buscabas algo… Dax? Que hace un ángel en donde hay rastro de sangre- Cerré mis ojos para saber qué tipo de sangre era el que hablábamos, podía sentir la esencia de todas las criaturas vivientes que el aire me traía y estando bajo una gran mancha de sangre pude “saborear” el arome de la sangre de lobos.-Sangre de lobos para ser exactos?-
La borrasca había empeorado.
El día había pasado de tener un tenue color grisáceo a volverse de un gris oscuro y siniestro.La nieve caía violentamente y sin cesar,golpeando las ventanas junto al intenso viento que formaba remolinos de nieve al exterior.Los cristales de las ventanas se movían golpeados sin cesar amenazando con derrumbarse.El viento se colaba por numerosos y diminutos huecos de la casa provocando unos escalofriantes silbidos.
Vicent miraba todo este acontecimiento a través de una gran ventana,mantenía con una mano las enormes persianas de colores oscuros y con estrambóticos estampados violáceos a juego.Su mirada era serena,la casa estaba terriblemente silenciosa ...
...o eso creía.
De repente la presencia de varios sujetos le hizo abrir los ojos más y girar la cabeza.Escuchaba las voces de alguien que le resultaba curiosamente familiar(Ventury diciendo "hola") y después la de una joven.Al parecer él no era el único en aquella casa.
La esencia pura del ángel encendió sus ojos peligrosamente y sonrió misteriosamente.Aun sin soltar las cortinas intentó aguzar el oído para poder escuchar mejor las palabras de aquellos valientes,pero un nuevo olor le hizo olvidar todo.De nuevo,la sentía.
Miró para varios lados deteniendo su mirada minuciosamente en diversos puntos,analizando de donde procedía el olor,hasta que un porrazo cerca de allí lo desconcentró.
Se mantuvo quieto mientras olía el perfume cercano de aquella hermosa y maldita mujer y entrecerró los ojos,sonriendo levemente,ya sabía donde se encontraba. Lo divirtió la forma en la que ella se mantuvo en silencio sin decir ni mú, en la que intentó que él no se diese cuenta.Muy inteligente de su parte,pero a la vez inútil.No era más que una ilusa que aun tenía mucho que aprender.
Soltó con mucho cuidado las cortinas y se cruzó de brazos aun sin volverse.Sí,se haría el remolón,disimularía y la haría pensar que él no se había dado cuenta de que ella se encontraba en el interior de la chimenea asustada cuan gatita acorralada por el mismo lobo feroz...sería divertido.
Con paso firme se dirigió a la puerta de la habitación,los pasos se escuchaban a bastante distancia y en realidad aquellos que habían entrado no le importaba un pepino.Tras cerrar la puerta y echar la llave muy silenciosamente para que la gatita no se diese cuenta y le diese un ataque de histeria,se dirigió con el rostro inmutable hacia el sofá y allí se tumbó ,acomodándose sobre él,el sofá era muy grande y largo,pero aun así el imponente tamaño de Vicent provocaba que sus piernas sobresaliesen.Cruzó las manos tras la cabeza y cerró los ojos,la joven vería a Vicent tumbado de perfil.... ¿y cuál era su propósito? hacerla creer que estaba dormido para hacer que saliese...eso es,él sabía que ella saldría e intentaría echar a correr y escapar como alma que lleva el diablo,y cuando saliese y viese la trampa que le había tendido de forma tan tonta ...sería su turno.
Se mantuvo así largo tiempo,fingiendo su respiración acompasada y con el rostro tranquilo y pacífico,esperando pacientemente... _________________
Leo sostenía la pesada llave en sus manos y la miraba fijamente. Estaba fría y brillaba de manera especial,luego echó una ojeada al oro con indiferencia,estaba claro que esta llave abría alguna puerta...o algún cofre...o alguna otra cosa importante.
Cerró la mano en un puño y la metió en el interior de su capa guardando la llave,cuando se fue a dar cuenta el tiempo había empeorado notablemente. Un brillo nostálgico apareció en sus ojos,ese tiempo...aquél día era muy similar...
Escuchó un pequeño porrazo y luego a alguien gemir silenciosamente y giró la cabeza con rapidez,y,en silencio,se dirigió a paso tranquilo fuera de la habitación.
El pasillo estaba terriblemente oscuro.Los ojos de Leo brillaron cuan rubíes entre la negra oscuridad resaltando de una forma intimidante. Centró su mirada hacia el frente,no demasiado lejos de donde ella se hallaba...el olor era inconfundible,su capa también,ella se estaba en el suelo..llorando en silencio en medio de tan negro pasillo...un tenue sentimiento de algo parecido a la ternura dentro de él se encendió.
Caminó con cuidado,la chica se hallaba de espaldas a él y él se paró justo a sus espaldas.
La miró largamente ,sus hombros temblaban y subían y bajaban al son de un suave llanto. Leo se colocó finalmente a su lado y se agachó apoyando su peso en una sola pierna,su capa caía tras él elegantemente y sus cabellos resbalaron por sus hombros soltándose con gracia acariciando suavemente las manos de ella que sostenían su propio rostro.
-no puedo comprender como puedes llorar a causa de un simple desliz y no hacerlo cuando realmente tienes motivos.
Las palabras del vampiro sonaron suaves y en voz baja,pero aun así,un tanto frías y distantes...su voz,siempre había sonado distante;profunda,pero distante cuan indescifrable susurro. Que no conseguía romper el silencio de forma agradable o armónica,sino que lo cargaba de una oscura tensión,de un profundo misterio...
La siguió mirando a través de la intensa oscuridad ,sabía que la joven podía alterarse debido a su proximidad. Esperó a que reaccionase...pacientemente.
Sin saber el porque, estaba acorralada en el frio piso sollozando.
Mi luz habia llegado a extinguirse por completo y... ademas... de estar en aquel pasillo tan sombrio aquella criatura tambien estaba tan cerca de mi.
No tenia fuerza mental alguna para seguir mi camino.
¿Por que soy tan debil?
Mi alma es debil...soy demaciado sensible... pero...
Fue entonces cuando senti aquel dulce aroma aproximandose hacia mi.
No tuve el valor de voltear a ver.
Seguia cobriendome el rostro entre mis piernas.
Al menos...pensaba que... si aquella vez no quizo matarme...tal vez...solo talvez...no lo haria en este momento, en este momento de vulnerabilidad y, me tranquilize, me puse algo aliviada pues, dentro de este magnifico y espectacular castillo percibia otra alma... un alma mas negra y cruel que la de el. Tenia suerte de que, aquel violento corazon no me hubiera encontrado.
Tengo frio. El calor de mi cuerpo disminuye notoriamente.
Mis mejillas ya no son rojizas y mis pupilas estan dilatadas, mis manos estan heladas y color de mis uñas se torna morado.
Aquel castillo era frio por dentro...pero... fue entonces cuando senti su presencia mas de cerca.
Una vez mas...estaba a sus espaldas. El sonido que producia con sus lentos pasos terminaron de enfriar mi pesada alma.
Estaba paralizada, pero, no era miedo. Sentimientos que aun no logro comprender del todo, he vivido muchos siglos pero...aun estoy aprendiendo a controlarme.
Y fue entonces cuando... su aroma me envolvio de nuevo.
Se puso junto a mi y se agacho tranquilamente como cuando un padre consuela a su hijo.
Sus plateados y hermosos cabellos rodaron muy cerca de mis delicadas manos.
Me limite a alzar mi rostro para ver el suyo.
Entonces de sus labios salieron unas tiernas pero frias y misteriosas palabras a la vez.
No pude responderle, ni siquiera alzar mi rostro.
Para que... ¿para ver aquellos hermosos ojos ahora carmesis detraz del oscuro antifaz?
Se quedo junto a mi, acechando... esperando talvez a que me calmara.
Tiempo despues ...fue entonces cuando la ultima lagrima de plata rodo hacia el suelo.
Alze tranquila y delicadamente mi rostro sin encararlo y me restregue como un niño con brusquedad mis ojos.
Abri los ojos muy lentamente y me vi embuelta en penumbras pero la capa que llevaba aun cubria gran parte de mi rostro y eso me hacia sentir segura.
No hize ningun movimiento brusco y me quede ahi, recargada sobre la pared viendo fijamente al frente, sin poder voltear a ver mi lado.
_________________
Nombre: Scarlet Sunrise
Raza: Elfo gris
Edad: Desconocida
Habilidades: Auspex, rayo arcano y dominio del arco.
-Mucho gusto- respondio Sem cuando se le presentaron los otros compañeros, la verdad como siempre, permanecia un poco callado, le gustaba mas escuchar y estar atento a todo.
-Disculpen si soy un poco callado, pero como dije antes, hay en este lugar mas personas de las que podemos ver, por esa razon estoy espectante de cualquier cosa para defenderlos.
Camino por los pasillos mirando todo, tocando todo, asi como un perro olfatea el rastro de algo que no encuentra, en ese momento, descubrio algo que le resulto extraño, pero en cierta medida, tan misterioso como para llamar su atencion.
Era un anillo identico al que el tenia en su mano derecha, solo que con una piedra purpura, inexplicablemente estaba en el bolsillo de su chaleco, pero la pregunta que se hacia era. ¿Quien lo coloco alli y lo que es mas importante... Cuando?
Anillo que posee Sem:
Anillo en su bolsillo:
Lo miro dandole la espalda a todos para que no descubrieran su sorpresa, pues el anillo que el poseia se le otorgo como recordatorio de lo que es... Un angel caido. De tal manera que si tenia otro anillo con un color tan hermoso pero a la ves tan femenino, debia obsequiarlo a alguien... ¿Pero a quien?
Entre otras cosas que miraba, pudo ser casi hipnotizado por ese cuadro... alguien, no se quien de los que estaban con el, le hablo, pero Sem no contesto, seguia mirando fijamente el cuadro como si su vida fuera absorvida por la representacion de ese cuadro. El vivio eso, sufrio lo que alli se plasmaba y le resonaba en la cabeza
"Sin descanzo, sin piedad, sin que importe nada."
-¿Que ven en ese cuadro?- Pregunto mirando a todos. Todos en esa mansion tienen una historia, todos tienen problemas y en este momento Sem enfrentaba la realidad de vivir y comprender todos y cada uno de esos problemas, esas vidas, debia dejar su pasado donde estaba... En el pasado. _________________
Había salido corriendo rápidamente y en cuestión de segundo me encontre con el claro en donde el olor había disminuido notablemente y allí me tope con la figura de un ángel. Kaname venia solo a centímetros de distancia de mí y me alcanzo en muy poco. La nieve bajo nuestros pies se había desteñido a propósito. Tratando de ocultar lo inevitable para nosotros los vampiros, nuestra comida. Nunca me había sentido de esta manera, por algún motivo no me agrado nada encontrarme con un ángel, y menos con uno tan arrogante como este. Su sonrisa era algo así como un poco despreciable para mí en estos momentos en los cuales solo deseaba arrancarle la cabeza a alguien y beber toda su sangre. Con solo pensarlo podía saborear el dulce sabor de aquel líquido vital…
El se había presentado como Dax, yo no tenía ganas de saludar ni menos. Todo lo contrario, me encontraba muy tensa, apretando manos y mandíbula. El color de mis ojos volvía nuevamente a ser el café de siempre, aunque no por eso había disminuido mi sed… Kaname se me adelanto y se presento ante Dax y también me presento. No sé qué demonios tramaban esos dos, pero no podía soportar la idea que si esos dos se iban a los golpes el primero que sangrara tomaría ventaja y su sangre seria mía. Ideas algo desquiciadas, si y muy. Trataba de no pensar en nada y cada vez que esos pensamientos se me acercaban trataba de alejarlos pensando en algo completamente diferente.
No le prestaba mucha atención a lo que Kaname le preguntaba a Dax, y tampoco me importaba mucho. Comencé a alejarme de ellos, mientras volvía a sentir el frio aire calándose entre mis huesos, una tormenta se nos venía encima cada vez más amenazante. La nieve cada vez era más densa, y golpeaba con más fiereza. A tal punto que hacía que hasta yo viera a pocos metros de distancia. Y eso que los vampiros tienen la visión muy desarrollada. De todas maneras seguí caminando hasta toparme con una pequeña cueva, una piedra que sobresalía llamo mi atención, su color era muy artificial. Lo mire algo desconfiada y lo toque a penas. Y se abrieron al medio las rocas alrededor de la pequeña cueva.
Lo que había allí me impresiono mucho, dos paredes separaban a la mitad las grandes rocas que topaban mi visión, las cuales estaban llenas de nieve. Comencé a adentrarme más y más. Allí adentro no hacía nada de frio, de hecho hacia hasta calor, mis mejillas se calentaron de sobremanera haciendo que se tornaran de un color rosa pastel pálido. Al final del túnel se veía una pequeña Luz. Dude si llamar o no a Kaname, pero ya que había llegado hasta aquí con él era lo mínimo que podía hacer seguir con él. Salí corriendo para buscar a Kaname tomarlo del brazo y llevármelo a cuestas. No dije ni una sola palabra solo lo observe y me lo lleve. Pude ver como el ángel me miraba desconcertado por mi acción. Una vez nuevamente dentro de aquella especie de “pasadizo” seguimos caminando hacia adelante. El ángel también nos siguió. *Qué demonios se cree que va a hacer persiguiéndonos?* pensé para mí. Y seguí hacia adelante, cada vez adentrándonos más y acercándonos a aquella tenue luz.
_________________
"El tiempo no cura nada... Solo te enseña a vivir con el dolor..."
-Es muy extraño, todo lo que esta pasando en este lugar, Pinturas con frases y versos muy grotescos, como tambien la afinidad de algunos - decia VenturY caminando a direccion a sus compañeros - no os quiero molestar, pero esta casa es muy grande y abandonada - jalando una sabana blanca donde debajo de lla habia una silla - vere si puedo encontrar algunas especies o grano de cafe en la cocina.
VenturY camino a direccion de la cocina, que siendo en casas como estas estaba a direccion de los cuartos de los sirvientes, caminaba y sentia como alrededor habia maldad y agonia, no sabia aun como que que se habia metido en un lio asi, pensaba que viajar con aline a solas iba ser que ella cambiara de parecer ante el, No era un Maldito Angel que se burla de los seres de oscuridad, trataba de no hacerlo y asi no tener problemas, tampoco era de esas personas que esperaban a caerles bien a las personas, de hecho ni le importaba, solamente era por causa de honor, justicia y calma.
El Angel llegaba a la cocina mirando en los estantes cercanos, encontraba algunos frascos con hierbas aromaticas y con algunos condimentos que se utilizan para darle sabor a la comida, sabia perfectamente que encontraria Cafe, no un buen cafe claro esta, pero encontraria un poco, desde el otro extremo de la cocina pareciese que pasara una sombra rapidamente a lo que el Angel volteo.
- Mmm.? quien es.? - caminando hacia esa direccion, pero no encontro a nadie - Que extraño.! - decia para si mismo, dando la vuelta y abriendo los ojos, en la mesa habia un frasco con un polvo oscuro, lo observo detenidamente y se le ocurrio una idea que para la mayoria de los aventureros era algo peligroso y estupido. Tomo el frasco lo abrio y tomando del polvo que habia dentro lo paso por su nariz y por su boca, saboreandolo con la lengua - un fraco de cristal lleno de cafe - del angel emergio una sonrisa, lo cual lo ponia Feliz, tomo un bote de metal todo lleno de polvo, y se quedo pensando unos segundos, sabia que teni que lavarlo pero no sabia si habia agua en las llaves, camino rapidamente y abriendo una llave del fregadero se dio cuenta que corria perfectamente, provo el agua para ver si estaba bien. De nuevo provando cosas misteriosas en casas misteriosas, puso el agua a calentar y le puso cafe, el angel se quedo recargado en una ventana bien el paisaje.
- Que lugar mas tranquilo... - se decia el Angel. _________________
I've never been hurt, but apparently takes all this as if you hated.! very well then I will hate you ..!!
Aline arqueó una ceja tras escuchar la pregunta de Sem y volteó la cabeza para mirarlo.Los ojos del ángel caído se clavaban en el cuadro de una manera tan intensa y fervorosa que un extraño sentimiento la embargó. La mirada de Aline se dulcificó un tanto mientras observaba pensativa la mirada que Sem tenía al ver al cuadro...era como sí aquello no fuese un misterio para él...como sí el supiese...algo que ellos desconocían sobre ese cuadro.
-pues...-vaciló la vampiresa,volviendo su rostro a Ventury y luego al cuadro-diría que está cargado de...caos y violencia -se acarició su propio brazo,mientras tensaba los labios-,...y un sufrimiento quizás contenido por parte de esos personajes.
Aline perdió su mirada en el cuadro y despertó de su ensimismamiento cuando Ventury los había dejado para ir a la cocina a preparar algo de café,pero antes de que pudiese reaccionar el ángel ya se había ido.
Miró a Sem arrugando un poco el ceño y centró su mirada en la casa y en las vigas del techo,sí,Ventury tení razón,además no les haría mal descansar un poco,estaban muy fatigados y necesitarían recuperar algo de fuerzas para continuar con su destino.Cuando volvió de nuevo a la realidad se dio cuenta del profundo silencio,Sem seguía observando el cuadro con mirada profunda y ella se dio cuenta de la repentina intimidad entre ambos,no supo exactamente por qué,pero una extraña sensación la hizo tensarse y ruborizarse un poco ¿estaba nerviosa? ¿tenía motivos? la verdad y ella lo sabía bien era que esas sensaciones las había causado Sem desde el primer momento,aquél ángel que la intrigaba ciertamente le hacía estremecerse muy fácilmente,y la soledad no ayudaba.
Se decidió intentando evitar aquellos absurdos pensamientos y le preguntó en un tono ciertamente cargado de misterio:-sin embargo,tú pareces saber bien lo que ves ¿qué ves tú Sem?
La vampiresa clavó en él sus interrogantes y profundos ojos azules que destacaban suavemente sobre el claroscuro del gran salón,sin siquiera pestañear,penetrando en él de una manera eficaz y a la vez casi inexpresiva. _________________
Conviértete en el personaje que quieras, desde una delicada y femenina hada o un indomable guerrero, hasta el monstruo más enormemente temido y la bruja más sagaz.
Sólo tu imaginación y agilidad conseguirán salvarte de un mar de aventuras que te esperarán deseosas en Apocalypto utópico.
No te lo pienses más, ¡Regístrate!